China: el crecimiento sigue elevado pero los cimientos son frágiles

El crecimiento de China se aceleró ligeramente en el primer trimestre de 2013, estiman analistas interrogados por AFP, quienes sin embargo caracterizan como frágil la recuperación y observan con cautela las cifras del comercio exterior en marzo.


El distrito financiero de Shanghái (AFP)

El alza del producto interno bruto (PIB) durante los tres primeros meses del año debería alcanzar el 8% anual, según la predicción media del panel de 12 economistas, lo que equivale a un poco más que los 7,9% registrados en el cuarto trimestre de 2012 por la segunda economía a nivel mundial.

El próximo lunes el gobierno debe anunciar la cifra oficial del crecimiento para el primer trimestre. En 2012, el PIB chino registró su más débil aumento en 13 años, 7,8%. No obstante, Pekín mantiene su objetivo anual de crecimiento de 7,5%.

Con el fin de mantener el crecimiento, el año pasado el banco central chino flexibilizó la política monetaria y las condiciones crediticias, vigilando de cerca la inflación que es políticamente sensible.

En el entretiempo, la subida de los precios continúa siendo moderada, a solamente un 2,1% en un año en marzo, pero podría acelerarse a razón del crecimiento acelerado del crédito en enero y marzo.

“Si bien las ventas minoristas siguen siendo muy bajas en el primer trimestre a causa de la ola de represión gubernamental contra la corrupción y los gastos suntuarios de los responsables oficiales, las ventas son mucho más fuertes que lo previsto en los sectores automotriz e inmobiliario”, según Liu Ligang, economista bancario para Australia y Nueva Zelanda (ANZ).

Pero, según este analista, las ventas en viviendas se beneficiaron de una avalancha de compradores antes de la puesta en marcha de las nuevas medidas restrictivas para frenar la especulación, razón por la que este impulso podría no durar mucho.

“La economía es sostenida principalmente por proyectos de infraestructura, cosa que no puede ser mantenida a largo plazo”, estima por su parte Shen Jianguang, de la casa de corretaje Mizuho Securities en Hong Kong. Este último resalta principalmente que “en marzo, el consumo de electricidad registró un crecimiento nulo, lo que significa que la demanda de inversión fue muy frágil debido a sobrecapacidades”.

Las cifras del comercio exterior para el mes de marzo, durante el que China –que generalmente tiene excedentes– registró un ligero déficit de 880 millones de dólares, son miradas con escepticismo por muchos analistas.

De esta forma, Alistair Thornton y Ren Xianfang, de IHS Global Insight, informan que las exportaciones hacia Hong Kong –que sirve principalmente como plataforma de “re-exportación” hacia otros destinos– han aumentado en un 93% el mes pasado, mientras que aquellas destinadas hacia la Unión Europea y EEUU, principales salidas comerciales de los productos chinos, disminuyeron en 14 y 7% respectivamente.

“Esto parece un poco incongruente, por decir lo menos”, según estos economistas que se preguntan si ciertos exportadores no han inflado artificialmente sus pedidos para hacer entrar capitales especulativos a China.

De igual forma, falsas órdenes de compra pudieron ser establecidas para beneficiar exoneraciones fiscales sobre las exportaciones, mientras que un “cierto nivel de presión política” pudo haber ayudado a que los pedidos fueran registrados con anterioridad con el fin de maquillar las estadísticas durante la transición política en la cumbre del poder chino el mes pasado, añaden dichos analistas.

Durante los dos primeros meses del año, las exportaciones habían aumentado un 21,8%, una cifra “probablemente sesgada, ya que los exportadores habrían inflado sus declaraciones para poder importar divisas”, juzga de forma similar Lu Ting, del Bank of America.

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